NO OBLIGADOS A FACTURAR (II)


Los casos que no requieren expedición de factura, los podemos clasificar en dos grandes grupos: 1- Los expresamente señalados en las normas vigentes –artículos 616-2 Estatuto Tributario, artículo 2 DR 1001/97 y 2- Los actos que por su naturaleza no están incluidos en la norma general sobre facturación –artículo 615 Estatuto Tributario. El caso segundo fue comentado en la primera parte de este artículo.

El artículo 616-2 del Estatuto Tributario determina los sujetos o entidades -sin importar que tipo de transacciones realicen- que no tienen la obligación legal de facturar y el Decreto Reglamentario 1001/97 adicionó otros sujetos. En conjunto no tienen obligación dicha obligación:

a) Los bancos, las corporaciones financieras, las corporaciones de ahorro y vivienda, las compañías de financiamiento comercial; b) Las cooperativas de ahorro y crédito, los organismos cooperativos de grado superior, las instituciones auxiliares del cooperativismo, las cooperativas multiactivas e integrales, y los fondos de empleados, en relación con las operaciones financieras que realicen tales entidades; c) Los responsables del régimen simplificado –reglamentado artículo 3 DR 522/03; d) Los distribuidores minoristas de combustibles derivados del petróleo y gas natural comprimido en lo referente a estos productos; e) Las empresas que presten el servicio de transporte público urbano o metropolitano de pasajeros, en relación con estas actividades; f) Quienes presten servicios de baños públicos, en relación con esta actividad; g) Las personas naturales vinculadas por una relación laboral o legal y reglamentaria, en relación con esta actividad, y h) Las personas naturales que únicamente vendan bienes excluidos del impuesto sobre las ventas o presten servicios no gravados, siempre y cuando no sobrepasen los topes de ingresos y patrimonio exigidos a los responsables del régimen simplificado.

Si un no obligado decide facturar deberá hacerlo cumpliendo con todos los requisitos. También se observa que los no obligados a facturar no necesariamente son pequeños comerciantes, excepto el caso del régimen simplificado. La norma reconoce algunas actividades mercantiles que por su complejidad y rapidez resulta muy costoso implementar un sistema de facturación y adicionalmente un obstáculo para las transacciones, tal como ocurre con el sistema financiero y con el transporte público, aunque este último viene desarrollando sistema de venta basados en tiquetes y prepagos como el servicio transmilenio de Bogotá.

La tendencia de las estaciones de servicios, es el de ofrecer otro tipo de servicios adicionales, diferentes de los combustibles derivados del petróleo y gas natural comprimido, como cafetería, lavado y engrase, cambio de aceite, entre otros. En estos casos, se requiere la expedición de factura, bien sea de manera independiente o incluso que incluya todos los conceptos. Nos causó curiosidad la ciudad de Armenia, donde las estaciones de servicio tienen en las islas de combustible oferta de toda clase de confitería e incluso juguetes u otros bienes según la temporada. Observamos que por los confites no dan factura, bajo el argumento que tiene contrato de arriendo con una persona natural del régimen simplificado la venta de dichos comestibles.

Compras al régimen simplificado efectuadas por no responsables del IVA

Ya se había comentado que la factura la expide el comprador, cuando es responsable del régimen común, y no el vendedor, por cuanto éste último está excluido de dicha obligación. La reglamentación vigente, está contenida en el artículo 3 DR 522 de 2003, en la cual se estipula el contenido del denominado “documento equivalente” por compras al régimen simplificado.

¿Qué pasaría por ejemplo en el caso de un constructor o una clínica, que únicamente realice transacciones con bienes y servicios no gravados con IVA, y compre bienes y servicios gravados a personas naturales inscritas en el régimen simplificado? ¿Qué pasa si quien compra es una entidad no responsable del IVA, es decir, no pertenece al régimen común?

Se plantean las siguientes hipótesis. La primera, es cumplir con el requisito de elaborar el documento equivalente de acuerdo con el artículo 3 del DR 522 de 2003, así la norma no se lo exija de manera explicita a quienes no pertenecen al régimen común, para evitar controversias con la autoridad tributaria. La segunda, es la de no elaborar ningún documento equivalente por las siguientes razones:

1- La obligación de elaborar el documento equivalente está reglamentada únicamente para los responsables del régimen común, por tanto no aplica a un no responsable del IVA.
2- El artículo 771-2, que establece las condiciones para la aceptación de costos y deducciones, establece que “cuando no exista la obligación de expedir factura o documento equivalente, el documento que pruebe la respectiva transacción que da lugar a costos, deducciones o impuestos descontables, deberá cumplir los requisitos mínimos que el Gobierno Nacional establezca.”. El gobierno no ha reglamentado esta situación y
3- El Decreto Reglamentario vigente sobre el documento soporte cuando no exista la obligación de facturar – Artículo 3 DR 3050/97- determina expresamente que “Lo dispuesto en el presente artículo no será aplicable para la procedencia de los costos, deducciones e impuestos descontables correspondientes a la retención asumida en operaciones realizadas con responsables del impuesto sobre las ventas del régimen simplificado.”

Las transacciones realizadas sin el soporte del “documento equivalente” del artículo 3 del DR 522 de 2003, por no ser gravadas con IVA, deberán tener respaldo en nuestro concepto, de un documento que cumpla con los requisitos exigidos en el artículo 771-2 del Estatuto Tributario, el cual remite a los siguientes literales del artículo 617 del Estatuto Tributario: b) Apellidos y nombre o razón y NIT del vendedor o de quien presta el servicio; c) Apellidos y nombre o razón social y NIT del adquirente de los bienes o servicios, junto con la discriminación del IVA pagado; d) Llevar un número que corresponda a un sistema de numeración consecutiva de facturas de venta; e) Fecha de su expedición; f) Descripción específica o genérica de los artículos vendidos o servicios prestados; g) Valor total de la operación. Si fuere un documento equivalente no se exige incluir en el documento los literales c) y f).

Algunas operaciones realizadas por personas naturales no responsables de IVA

Algunos servicios y venta de bienes realizados por personas naturales, que están excluidos del IVA - como la salud, la educación, algunos productos agrícolas- y que no están expresamente excluidos de la obligación de facturar, fueron de alguna manera pasadas por alto en las reglamentaciones por cuanto dichas normas tuvieron fue la intención de control de los responsables del IVA.

Primero, no se les puede exigir copia del RUT como si fueran del régimen simplificado, debido a que no son responsables del IVA. Segundo, la norma que los exime de facturar es el literal h) del artículo 2 de DR 1001/97, pero únicamente cuando transen bienes y servicios excluidos y cumpla con los requisitos de pertenecer al régimen simplificado.

¿Aquí la complejidad es como le demuestra el vendedor al comprador que cumple con los requisitos del régimen simplificado, pero no pertenece al mismo? Tendría que ser un no declarante de renta, caso en el cual no tiene obligación de inscribirse en el RUT, bien por estar en cualquiera de las condiciones de los artículos 592 o 594-1 del Estatuto Tributario, según se trate por ejemplo de un vendedor de productos agrícolas, excluidos del IVA, o de un médico en su calidad de trabajador independiente.

Pero si es declarante de renta, en nuestra opinión tienen estas personas naturales la obligación de expedir facturar con todos los requisitos. Resulta conveniente en algunos casos bien identificados analizar la posibilidad de cumplir con dicha obligación mediante la utilización de máquinas registradoras.

Cordialmente,

GABRIEL VASQUEZ TRISTANCHO
Columnista Vanguardia Liberal

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Bucaramanga, 2 de agosto de 2005